lunes, 19 de noviembre de 2007

F.M.I. No es oro todo lo que reluce

El F.M.I. (Fondo Monetario Internacional) es un organismo nacido al acabar la Segunda Guerra Mundial para crear un nuevo sistema monetario. Su función principal era conceder préstamos a los países miembros para que éstos pudiesen mantener estable el valor de sus monedas, en el contexto del tipo de cambio fijo ajustable vigente hasta 1.973, y fomentar así los intercambios internacionales. Hoy lo forman un centenar largo de países, y sus préstamos se dirigen a países empobrecidos con graves dificultades económicas, que necesitan divisas para reequilibrar el sector exterior, siempre a condición de que estos países apliquen las políticas económicas que impone el Fondo.Se llaman préstamos condicionados, y las políticas exigidas se configuran, casi siempre, como Planes de Ajuste Estructural.

A simple vista parece un organismo necesário para la ayuda de países tercer mundistas pero sus decesiones generan numerosas controversias por distintas razones:

En primer lugar, porque en el Fondo tienen más capacidad de decisión los que más dinero aportan, o sea, los países más ricos: no hay criterios democráticos en la toma de decisiones (casi siempre se hace lo que dice el grupo de los siete países más industrializados, que se reunen previamente a las reuniones del Fondo). Así, para tomar decisiones importantes, es necesario el 85% de los votos, pero USA tiene en torno al 18%, con lo cual un solo país puede bloquear cualquier cambio.

En segundo lugar, porque los préstamos condicionados suponen una injerencia en la política de los países pobres: le doy un préstamo si Ud. aplica una política que yo (FMI) elaboro. Esas políticas, Planes de Ajuste Estructural, consisten esencialmente en liberalizar los mercados en el interior, aplicar políticas fiscal y monetaria restrictiva, y apertura externa. La liberalización interna incluye reducciones del Gasto Público (reduciendo los escasos servicios sanitarios, educativos, etc., provistos por el Estado), aumento de impuestos, para reducir el déficit público, liberalización de los precios de bienes de productos básicos, que suben consecuentemente de precio, y reducción salarial (la liberalización del mercado de trabajo hace caer los salarios cuando hay exceso de mano de obra, como es sabido), además de privatizaciones de empresas -que comprarán, casi siempre, empresas del exterior- y políticas monetarias restrictivas que encarecen los préstamos (subida del tipo de interés). En ese contexto, el impacto sobre la población es duro: se reducen los servicios públicos, bajan los ingresos de los más pobres y se encarece el préstamo. Aunque suelen solucionar algunos problemas inflacionarios (no siempre...) provocan frecuentemente hambre y penurias, y, como consecuencia, muchas veces, huelgas y revoluciones, en contra del poder.

La liberalización externa consiste en apertura al capital extranjero -tanto empresas como capital financiero-, aumento de las exportaciones para poder pagar el préstamo concedido por el FMI, y reducción de trabas arancelarias a las importaciones, para facilitar la entrada de productos extranjeros; o sea, políticas de apertura externa y de globalización, (en todo menos en mercado de trabajo: los trabajadores se quedan con graves dificultades para buscar trabajo fuera). El resultado es que el capital extranjero entra y sale libremente del país, imponiendo sus condiciones para mantenerse dentro (bajar impuestos al capital, reducir salarios, facilitar inversiones ecológicamente depredadoras...). Cuando esos capitales se van, suelen hacerlo bruscamente, ante cualquier signo de alarma, hundiendo al país y su moneda (México 1.994, ocn efectos negativos en toda Latinoamérica, Sureste Asiático 1.997, con efectos negativos en todo el mundo, Rusia 1.998, Argentina 2.000-2003...).
Como consecuencia de todo ello, generalmente estas políticas general una distribución de la renta muy desigual, aumentando la pobreza aunque consiguen aveces superar graves problemas de inflación





No hay comentarios: