viernes, 23 de noviembre de 2007

Denuncia a Pio Moa

Desde hace un tiempo la derecha española está intentando acabar con la poca memoria histórica que quedaba, se vale para ello de mercenarios metidos a historiadores como César Vidal O Pío Moa. Estos autores intentan no sólo justificar a Franco y su dictadura, si no alabar la labor de Franco al acabar con el comunismo que estaba destruyendo España durante la II república. Pío Moa se refiere al franquismo como“una época dorada del humor, la música o la literatura”, donde la oposición “ni existía” (el maquis “fracasó”, dice) y “la población estaba contenta”.
El último libro que ha escrito ("Años de hierro") le ha traido problemas, comentarios como
“Aquí la represión se encauzó por vías legales, no como en Europa.(…) A nadie se le reprimió por cómo pensaba, sino por lo que hacía. Companys no era inocente. Ni tampoco las Trece Rosas, unas jóvenes estalinistas.” donde intenta legitimar la cruel represión con la que Franco intentó acabar con la oposicón a su régimen fascista. Gracia a esto el cuidadano Hugo Martínez Abarca decidió denunciarlo, en una entrevista con el periódico digital tercerainformacion.es lo explicó así:

"Cuando leí las declaraciones de Pío Moa me indigné como cualquier demócrata y decidí trasladarlas a la Fiscalía. Pensé que incurría al menos en dos delitos (injurias y humillación de las víctimas del terrorismo). No soy jurista, por lo que tampoco pensé en cauces alternativos. Posteriormente una persona que se dedica al Derecho se ofreció a preparar una querella para llevar al juzgado sin necesidad de esperar a que la Fiscalía decida si actúa o no. Así que presentaremos una denuncia colectiva a la que se podrá sumar cuanta gente quiera. Asimismo sacaremos un comunicado para recoger firmas de gente que quiera apoyar la querella."

Se puede apoyar esta iniciativa firmando el siguiente manifiesto:

http://tercerainformacion.es/3i/firmapiomoa.php

¡Salud y república!.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No eran mártires ni héroes, sólo fueron a luchar
con la rabia de los pobres contra el fascismo brutal.

Pelearon contra los caciques y la prepotencia militar,
y dieron la vida por simple dignidad.

Los matones se reían y el cabrón del cura los bendecía
mientras los mataban en nombre de su dios.

Cara al sol de madrugada, con una camisa azul.
Los tiraron como a perros en una fosa común.
El silencio de los muertos grita libertad.

Los mataron de un tiro en la nuca o fusilados contra la pared,
los eliminaron con saña criminal.

Los matones se reían y el cabrón del cura los bendecía
mientras los mataban en nombre de su dios.

Aquellos que apretaron el gatillo no debieran olvidar
que aquellas balas no mataron todo, nadie mata a la verdad.

En una cuneta, entre calaveras agujereadas nació la democracia.

La herida sigue abierta ! !